El frío ayuda a conservar la comida fresca y retrasa la aparición de la mayoría de las bacterias. Además, no modifica las características de los alimentos. Toma nota de estas sugerencias para conservar los alimentos en frío en perfectas condiciones.
Una opción para aprovechar todos los nutrientes de las hortalizas es cocinarlas sólo hasta que hayan perdido su rigidez. Lo recomendable es introducir las hortalizas con la piel, enteras o troceadas, en la mínima cantidad posible de agua salada hirviendo, y no superar los 15 minutos de cocción.
El consumo de pulpo se está popularizando y es difícil ir a la pescadería y no encontrarlo. Fresco, congelado y cocido, el pulpo demuestra que su sabor no depende tanto de su presentación como de su origen (de arrastre o de roca) y posterior elaboración.
No hay que fijarse en la frescura de la carne. A diferencia de otros alimentos, como el pescado, la preocupación por la frescura no es una buena compañera a la hora de comprar carne. La carne requiere tiempo para adquirir su ternura y, si sse compra excesivamente fresca, sobre todo el vacuno, te encontrarás con [...]
Se puede afirmar que el paso previo primordial para que el bizcocho, la base de todas las tartas y pasteles, quede consistente y esponjoso es el batido de las claras. En este sencillo procedimiento radica el secreto del éxito.
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