Podemos encontrar plantillas de repostería de muchas variedades para decorar nuestros pasteles. Se pueden comprar hechas o con la ayuda de la imaginación y unas tijeras, hacerlas nosotros mismos con papel de repostería. Esta técnica de respostería es muy sencilla.
Para espolvorear este bizcocho se ha utilizado vainilla en polvo (de color marrón) y vainilla azucarada (de color blanco). Espolvorear el bizcocho con la vainilla azucarada, pasándola previamente por un tamizador.
Una vez recubierto el bizcocho, cuando quede totalmente blanca su superficie, colocar encima la plantilla que tendrá el mismo diámetro que el bizcocho. A continuación , espolvorear con la vainilla molida sobre la plantilla pasándola también por el tamiz.
Para terminar, levantamos la plantilla cuidadosamente, y !voi-lá!, el bizcocho ya está adornado y listo para servir.



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