Una forma sencilla de revestir un pastel es esta que te presentamos. No es muy complicada y el resultado es muy vistoso. En primer lugar, se recubre el bizcocho con la crema y con la ayuda de una espátula, hasta que quede totalmente cubierto.
Moler unos 200 g de avellana, reservando unas cuantas enteras para el toque final. Con una espátula de plástico, cubrir los bordes del bizcocho conlas avellanas de manera que quede uniforme. Éstas quedarán adheridas al bizcocho gracias a la crema.
Por último, pondremos montoncitos de crema en la superficie del bizcocho, utilizando la manga pastelera. El toque final lo ponen las avellanas enteras que previamente habíamos reservado. Las colocaremos sobre los montoncitos de crema o alrededor, para que el pastel quede perfectamente decorado.


Moldes para huevos fritos con formas divertidas
Comer pescado y no morir atragantado en el intento
Alcaparra (Cappan´s Spinoza)
Olivo o aceituna (Olea europea)
Uvas pasas (Vitis vinifera)
Pimienta negra, la emperatriz de las especias