Métodos para hacer conservas a la antigua

Las confituras y la congelación de los productos de la huerta no tiene gran complicación, pero hay ciertos métodos de conservación, un poco olvidados en nuestros días, que a continuación explicamos:

conservas caseras Métodos para hacer conservas a la antigua



Los diferentes métodos de conservacióna la antigua

El uso de antisépticos.

En vinagre, la sal, el alcohol, son agentes antisépticos cuya función es la de poner trabas al desarrollo de los microbios, permitiendo así la conservación de los alimentos.

  • Conservación en vinagre: Para tus conservas alimentarias, sírvete del vinagre especial de alcohol blanco de 7º. Suficientemente ácido y alcoholizado, evita el desarrollo de los microbios sustituyendo al agua que contienen los frutos y las verduras.
  • Conservas con sal: Para la salazón en seco utiliza sal blanca muy seca. Para la fabricación de salmueras, utiliza sal marina o gris imperfectamente refinada que contiene yodo, igualmente antiséptico.
  • Conservas en alcohol: Para tus conservas en alcohol, elije un alcohol insípido que preserve el sabor de los frutos. Compra aguardiente blanco de 40 a 45º.

La deshidratación

Eliminando por evaporación (horno o sol) una gran parte de agua que contienen los frutos y las verduras se evita el desarrollo de los microbios, lo que permite la larga conservación. Por ejemplo, conservas de setas deshidratadas.

La deshidratación al sol sólo puede hacerse en las zonas más cálidas, en las más templadas es mejor desecar los frutos en el horno, es más rápido, pero presta atención a la temperatura: debe ser imperativamente inferior a 90º para cualquier fruto o verdura.

El engrasado.

En este método de conservación, la grasa o el aceite aíslan a los alimentos del aire formando una capa protectora. Puedes utilizar este proceso en las verduras blanqueadas (espinacas), fundidas (acedera), crudas (para sopas erdes de invierno), cocidas (tomates en puré).

Consejos para hacer tus conservas caseras

Etiquetar: Todas tus conservas deben estar cuidadosamente etiquetadas antes de guardarlas. Escribe la fecha de fabricación y el contenido concreto.

Las claves del éxito: Sea cual sea el método de conservación que utilices, para conseguir un resultado perfecto, tendrás que hacerlo con pulcritud. No utilices nunca productos que no sean frescos y sanos, respeta con precisión las proporciones dadas así como el tiempo de preparación o de cocción.