Aunque la gran mayoría de las vitaminas está en la piel, a veces no nos fiamos, con tantos tratamientos de pesticidas y eso.
Un truco para quitarles fácilmente la piel a los tomates es el siguiente:
Lava los tomates y hazle una pequeña incisión en forma de cruz en la parte de abajo, diametralmente opuesta al cabo. Ahora colócalos en agua caliente por 8/10 segundos, e inmediatamente vuélvelos a pasar por agua, pero fría.
Con un chuchillo, ve quitando la piel y veras como se despega sin problemas de la pulpa.

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