El problema de las legumbres es la digestión pesada que crean y la producción de gases. Para neutralizar en la medida de lo posible estos efectos has de condimentarlas con hierbas aromáticas como el laurel, la hierbabuena, el comino, la mejorana o el perajil, y cocerlas perfectamente hasta que estén del todo tiernas.

Moldes para huevos fritos con formas divertidas
Comer pescado y no morir atragantado en el intento
Alcaparra (Cappan´s Spinoza)
Olivo o aceituna (Olea europea)
Uvas pasas (Vitis vinifera)
Pimienta negra, la emperatriz de las especias